NADA EN TUS OJOS

DIA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD

En homenaje a todas las personas con capacidades distintas, en especial a Javier, mi hijo.

 

 

 

Cuando te tuve por primera vez en mis brazos me di cuenta. La luz no entraba en ellos, eran, tan solo, como dos espejos que todo lo reflejan y nada queda dentro.  No eran ojos inquietos, no mostraban interés a ninguno de mis gestos.  La expresión que asomaban era oscura, y así iba a ser tu vida.

He de decirte, aunque me temo que ya lo sabes, que me asusté mucho.  ¿Cómo educar a un hijo que nace ciego? No tenía la menor idea.

Maldije mi suerte, lloré todo lo llorable y me alteré, tanto, que perdí un poquito de mi paz interior.

Fue, entonces, cuando decidiste, en tu infantil sabiduría, que tenías que calmarme.  Y lo hiciste, hijo mío, ¡vaya si lo hiciste!

Te agarraste a mí con todos tus otros sentidos.  Me enseñaste que se puede vivir como todos, con ese plus de arrojo, ilusión y perdiendo el miedo.  Eras valiente incluso antes de venir al mundo, y tú sabes que lo sigues siendo.

Naciste con ganas de vivir, de comerte el mundo y tu fuerza nos cautivó y contagió de tal modo, que nuestra vida se llenó de luz contigo.

Y ahora sé que esa luz nadie podrá apagarla. Ahora entiendo que la vida a oscuras se vive con la misma intensidad que en medio de un encendido rociero, que la oscuridad en tus ojos no te apaga la luz que llevas dentro.

Ahora vuelas solo, con la misma decisión y el mismo valor con que siempre hiciste todo.  Valió la pena el camino andado, valdrá la pena si hay que andarlo de nuevo.  Siempre me tendrás aquí, porque te quiero.

Que a nadie le de miedo tener un hijo con necesidades distintas, ellos saben domar la vida con su fuerza y su empeño. Derrochan instinto, voluntad y ganas de ser como todos, aunque al final, suelen ser mejores que nosotros.

Yo ahora no cambio a mi hijo por nadie. Para mí es el mejor que pudo darme quién sea que, ahí arriba, reparta la suerte. Me hizo crecer con él, valorar los pequeños logros, y, sobre todo, mejoró mi carácter.

Gracias, hijo mío, por ser distinto.

Luisa Ruiz Bueno

 

 

 

 

Entradas creadas 39

4 pensamientos en “NADA EN TUS OJOS

  1. Pues sí Luisa, grandes los dos, y luchadores, y son genios, como te dije un día… En condiciones normales ¿Cómo lo enfrentariamos nosotros?. Un besazo muy grande y muy fuerte con muchísimo cariño.

  2. Más que emoción Luisa. Este relato me ha hecho llorar. Llorar no por tu hijo que era,es y será valiente( como muy bien dices) sino porque consiguió calmar la ansiedad y lo más bonito, tu paz interior.
    Chapeau al relato!!! Magnífico.

  3. Que bonitas palabras de amor hacia un hijo, nos muestras con ellas, que la vida nos hace ser mejor personas ante las adversidades que nos pone en el camino.

    1. Hola amiga, Luisa tú eres una tenaz con gran paz.. Valor interior.. Mucha paciencia.. Eres una luchadora permanente en el convivir, revivir. Lo incierto se vuelve cierto. Eres frentera. Sincera. Noble y muy humilde.. La vida es de Lucha permanente. Caer y levantarse con más ánimos ganas de seguir adelante por el camino de la vida que no retoña. Gracias por sus reflexiones muy acertadas TE felicito. El mundo es de valientes… Orlando Cano Quesada. orca_que@hotmail.com

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