CRÓNICA DE UNA PANDEMIA : METRO Y MEDIO

 

Los días ya van pesando. Las emociones, que parecen controladas, se desatan en los momentos más inesperados. El otro día tuve dos llamadas.

ꟷMamá, asómate a la ventana.

Ni que decir tiene que no perdí ni un segundo. Mi hija estaba en la calle, preciosa, con su pijama blanco. Ese día le tocaba hacer domicilios y, curiosamente, tenía un aviso en mi bloque. Solo pude verla de lejos, hay que ser responsable. Pero después de que se marchase se me arrasaron los ojos. ¡Hace demasiado tiempo que necesito abrazarla!

Después de ese momento impagable, recibí otra llamada.

ꟷMamá, estoy en la compra. Dime lo que necesitas y te lo llevo.

Mi hijo es así, cuando mira sus cosas piensa también en las mías.

Me dejó la compra en la puerta y después se apartó casi dos metros.

ꟷMe marcho corriendo que trabajo en un rato.

Me saltaron las lágrimas de nuevo. Allí estaba, delante de mis ojos, a metro y medio y yo solo podía pensar:  ¿Cuándo podré abrazarlo?

Y es que el tiempo empieza a pesar mucho, sobre todo cuándo lo único que importa es poder besar a tus hijos.

Hay otros que están peor, soy consciente de eso, pero, ¡cómo mata ese metro y medio!

Luisa Ruiz Bueno

Entradas creadas 59

6 pensamientos en “CRÓNICA DE UNA PANDEMIA : METRO Y MEDIO

  1. Yo, que nunca he sido de abrazos ni de besos, precisamante hablaba de algo así hoy, por teléfono, con una de mis mejores amigas que hoy cumple años. Ni ella ni yo somos de muestras de afecto, pero es verdad que esta pandemia consigue que te replantees muchas cosas. Y sí, ese metro y medio de distancia obligada, cuando estás con alguien pesa mucho, cada vez más, y se me están acumulando los abrazos y besos que quiero dar a mis seres queridos en cuanto tenga ocasión. Espero que el orgullo no pese más de la cuenta en ese reencuentro (sería imperdonable).

    Con todo esto lo que quiero decir es que me quedo con la parte positiva de esta pandemia, aunque sea difícil verla… Y es que estamos aprendiendo a valorar de verdad lo que importa. Esas pequeñas cosas del día a día, que siempre hemos dado por supuestas.

    ¡Ánimo, Luisa!

    Un abrazo enoooooooooooorme. ¡Ya falta menos!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas

Comienza escribiendo tu búsqueda y pulsa enter para buscar. Presiona ESC para cancelar.

Volver arriba